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Borja Antón |
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Novillero |








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En El Espinar Año 2005 |
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Los aspirantes se preparan |
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Jaime Rodríguez, |






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Ignacio García |
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Sergio Olalla |
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Jesús Martínez |
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Pablo Gallego |
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Alberto Pérez |
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Milagros Sánchez |
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Borja Antón |

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REPORTAJE PUBLICADO EN www.opinionytoros.com 22/07/2007 |
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Varias son las escuelas taurinas que existen en España, pero hay una que llama la atención por encima de todas. Y llama la atención, entre otras cosas, por estar enclavada en una zona muy peculiar. Alejada de lo que podríamos denominar el circuito taurino, en un pueblo serrano de la provincia de Segovia, en la ladera de los montes que separan la provincia de Madrid de la segoviana. Un lujo de lugar, donde el ejercicio recibe oxígeno por todas partes. El propio entorno de la plaza proporciona el contacto con la naturaleza.
A ese entorno natural, como debe de ser el toreo, le acompaña la dirección de la escuela, que no en vano está ocupada por un artífice del mejor toreo, al natural y por su propia naturalidad al ejecutarlo. Se trata del maestro manchego Antonio Sánchez Puerto, que representa otro balón de oxígeno para los alumnos de esta escuela taurina.
Una docena de chavales, alguna chica entre ellos, son los aspirantes a figuras del toreo, o quizás simplemente a toreros, categoría más importante si tenemos en cuenta que lo importante es serlo y sentirlo, con independencia de las modas, los gustos o los caprichos de los públicos que, a la postre, son los que otorgan ese título de figura. Ser torero es una condición y valía personal y no está legitimado el público para otorgarle carta de naturaleza. Sólo el dinero ganado en esta profesión es reconocible e identificable cuando a uno le llaman figura, lo demás no queda identificado en ese título material y pasajero. El ejemplo lo tienen estos chicos muy cerca: gozan de un maestro con todos los pronunciamientos a favor, sin que en nada se vea afectado por la condición de figura. Sólo TORERO con mayúsculas.
Es verano pero la temperatura es fresca y de esa manera, por mucho entreno, se hace difícil sudar, pero ponen empeño en aprender y practicar. Son muy jóvenes la mayoría, incluso alguno, Luis, muy niño, pero se les ven formas y maneras de buenos toreros. Por la edad tienen, lógicamente, ganas de juego y lo alternan entre lance y muletazo.
Alguno, Borja Antón, ya vistió de luces y aspira a todo. Sabe cuán difícil es el camino pero la vocación le invade y está dispuesto. En OyT supimos de su llamada a todos. Una carta suya publicamos en Tribuna Abierta llena de ilusión, pero también de desgarro buscando las oportunidades que a otros regalan. Se sabe con condiciones y quiere ponerlas de manifiesto en los ruedos. Tesón no le falta. Junto a él una chica ya crecida, Milagros de Perú, así reza su nombre en la vuelta de su capote, quiere abrirse camino en España. No le faltan maneras, además de contar con los buenos consejos del maestro. Se vuelca en el carretón con el mismo empeño que quiere hacer su carrera de torera. En los gustos de cada uno no hay consenso. Desde El Juli hasta Morante; de Fandi a Talavante. Cuatro de ellos, seguro, superarán las hazañas de sus ídolos y nosotros nos sentiremos orgullosos de habérselos presentado en el inicio de sus carreras.
Merecen ser conocidos estos anónimos muchachos que dos veces por semana dedican unas horas a ejercitarse en esta difícil y peligrosa profesión. Son la esperanza del futuro. Ellos ocuparán todas las portadas dentro de unos años, pero Opinionytoros, con este reportaje, ya les dio una oportunidad para que fueran conocidos sus deseos de ser toreros. Cuando alcancen la cima algunos de ellos, les brindaremos también estas páginas taurinas, que cubren el universo entero, para que nos cuenten qué pasó desde aquél verano en el que compartieron unos minutos con los lectores de OyT.
En unos días, en las fiestas de agosto, en esa arena que ellos pisan todas las semanas, otros jóvenes ya vestidos de luces y en el umbral de lo que llaman figuras, Tejela, Gallo y Talavante, intentarán mostrarles en el ruedo si lo que ellos aprendieron antes se asemeja o es distinto a lo que su maestro Sánchez Puerto les enseña.
Antes de cerrar este reportaje, hay que descubrirse ante las autoridades que propician esta escuela. Sensibilidad en estas tierras, cuando en otras más propicias los políticos de turno se dedican a ignorar, cuando no a cercenar, los sueños de tantos chavales y chavalas. ¡Aprovecharlo jóvenes toreros! Tenéis escuela y maestro de primera, lo demás es cosa vuestra. |
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El Maestro a la puerta de la Escuela |
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Luis Rivero, el más pequeño, pero gran torero |
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El Maestro en el debut de luces de Borja Antón |
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LA ESCUELA TAURINA DE EL ESPINAR |
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Por Antolín Castro |